disertar.
(Del lat. dissertãre).
1. intr. Razonar, discutir detenida y metódicamente sobre alguna materia,
bien para exponerla, bien para refutar opiniones ajenas.
     Juan Suárez
Juan Suárez
Detectó la cuota de mercado en la creación de joyas con una gran aportación de diseño y un precio accesible
Con un MBA y estudios de Gemología en Londres, Suárez aporta su visión en todos los frentes del negocio, desde la materia prima hasta el marketing
“Todo lo que hacemos se puede copiar, menos nuestra personalidad y nuestro espíritu”
Empresa y emprendedores
Empresa y emprendedores
Emprendedores, Innovación, Empresa Familiar, Emprendimiento, Caso de éxito, Startup, Lujo
Juan Suárez    Cofundador y director creativo de Aristocrazy
Es el responsable de haber introducido la disrupción en el mundo de la joyería con Aristocrazy, nacida en 2010. Este joven empresario, perteneciente a la saga del grupo joyero Suárez, ha revolucionado el negocio con la mezcla de innovación, calidad, diseño rompedor y lujo accesible. Mientras trabajaba en consultoría en Londres, recibió el encargo familiar de crear una segunda marca de joyas, más económica, pero él prefirió arriesgarse con un rompedor proyecto de una nueva gran firma. El tiempo le ha dado la razón: Aristocrazy ha revolucionado el negocio, ha sobrepasado las 80 tiendas y puede llegar a vender 600.000 joyas en un año.

Con un MBA y estudios de Gemología en Londres, Juan Suárez es director de producto de Aristocrazy y adjunto a la presidencia, y uno de los visionarios que creyó en el éxito de fusionar innovación y joyería. Detectó la cuota de mercado en la creación de joyas con una gran aportación de diseño que los clientes compraran igual que la moda: por impulso y en tiendas abiertas con libertad de elección. En su concepción de la firma, Suárez tuvo en mente el prototipo de la mujer actual, la que no necesita que alguien le compre joyas: lo hace ella misma.

A pesar de contar con el respaldo del grupo joyero Suárez, los comienzos de la marca no fueron fáciles. El apoyo del padre y el tío de Juan Suárez -con 50 años en el negocio- fue fundamental, pero el concepto era demasiado rompedor y requirió una batería de cambios e inversiones a ritmo frenético. No se trataba de joyería, en el sentido purista del término. Tampoco era bisutería de vanguardia.

El punto medio, con un delicado trabajo artesano, excelentes calidades, diseño exclusivo y un precio ajustado, finalmente cuajó y Aristocrazy empezó en 2010 su camino hacia el éxito. En 2016, la firma, con más de 400 empleados, había superado los 85 puntos de venta en los principales circuitos de compras de España, Europa y América, y tenía previsto vender 600.000 joyas.

Con la innovación como máxima de la empresa, Suárez ha tenido que empaparse de dos mundos: el de la fabricación de la pieza y el de la distribución, que en Aristocrazy es completamente retail. Y, sobre todo, disfruta y se divierte participando en todos los frentes de la marca: desde la compra de la materia prima, hasta la estrategia de marketing digital, pasando por el diseño a mano alzada de una joya. Lo único constante para Aristocrazy es la evolución y el trabajo incansable. Dos herramientas que, vistos los resultados, Juan Suárez maneja con la precisión de un joyero.