En el 25 aniversario de Internet su creador propone una carta de derechos para la Red

Coincidiendo con el 25.¬ļ aniversario de la Red, su inventor, Tim Berners-Lee, aboga por adoptar una Carta Magna que vele por los derechos de los usuarios y la libertad en Internet.

En una entrevista con la BBC, Berners-Lee compara la relevancia del asunto con la de los derechos humanos.

El especialista británico se ha convertido en un férreo crítico de la vigilancia gubernamental después de que Edward Snowden revelara información secreta sobre el amplio programa de espionaje de comunicación digital orquestado por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Berners-Lee hizo un llamamiento para que la gente empiece a actuar y proteste contra la vigilancia, ya que -explica- la comunidad de internautas se encuentra en una encrucijada y ha llegado la hora de escoger el camino.

¬ę¬ŅSeguiremos permitiendo que los gobiernos nos controlen cada vez m√°s o estableceremos un juego de valores, una Carta Magna para la Red, digamos, tan importante como para situarse al nivel de los derechos humanos?¬Ľ, dijo.

Seg√ļn √©l,¬†Internet¬†debe ser un medio neutral que pueda usarse sin la sensaci√≥n de que ¬ęalguien nos est√° mirando por encima del¬†hombro¬Ľ.

¬ęLa gente de todo el mundo siempre debe estar atenta y comprobar que esto no suceda, por medio de la acci√≥n y de la protesta¬Ľ, resalt√≥, subrayando que la¬†vigilancia amenaza¬†la esencia democr√°tica de la Red, y mostrando su apoyo a las acciones de Snowden que -dijo- tom√≥ ¬ęen aras del inter√©s p√ļblico¬Ľ.

El creador de la Red tambi√©n se√Īal√≥ que Internet conecta a la humanidad y que, aunque abarque tanto lo ¬ęmaravilloso¬Ľ como lo ¬ęhorrible¬Ľ, cada uno tiene la libertad de leer y de evitar lo que quiera.

Para proteger la libertad de Internet la Fundaci√≥n World Wide Web de Berners-Lee lanz√≥ la campa√Īa Web We Want (La Red que Queremos), que coincide con el aniversario de Internet.

El 6 de agosto de 1991 Berners-Lee cre√≥ el primer sitio web -http://info.cern.ch‚Äď en el que describi√≥ qu√© es la World Wide Web y explic√≥ como instalar el servidor web, obtener el navegador, etc.

Después Berners-Lee y sus colaboradores crearon el lenguaje HTML (HyperText Markup Language), el protocolo de transferencia de hipertextos HTTP (HyperText Transfer Protocol) y el sistema de localización en la Web URL (Uniform Resource Locator), nada más y nada menos que la base de lo que hoy denominamos con toda naturalidad como Internet.

Veinticinco a√Īos de web. Art√≠culo de opini√≥n por Enrique Dans
Experto en nuevas tecnologías, docente, blogger y conferenciante Diserta

Esta semana se han cumplido veinticinco a√Īos desde que Sir Tim Berners-Lee escribi√≥ la hist√≥rica propuesta que, tras ser aprobada por el CERN, dio lugar a la World Wide Web, el sistema de documentos unidos mediante enlaces a trav√©s de internet a los que accedemos mediante un navegador.

Veinticinco a√Īos. Un momento que divide ya a los habitantes del mundo entre los que a√ļn recuerdan c√≥mo era el mundo antes de la web, y los que nunca han conocido el mundo sin ella. Entre los primeros, otra divisi√≥n: los que nunca han entendido el cambio que ha supuesto (y menos a√ļn el que va a suponer), y los que han encontrado alguna de sus infinitas propuestas de valor y han entendido el descomunal papel que juega en la redefinici√≥n de nuestro entorno.

La web lo ha redefinido pr√°cticamente todo, y algunos de los mayores avances de la humanidad est√°n encerrados esperando lo que a√ļn le queda por redefinir. Industrias enteras reconvertidas a pesar de la feroz resistencia de directivos que, en muchos casos, nunca llegaron realmente a entender lo que estaba pasando, y que trataron de oponerse a los cambios como si de verdad fuese a tener alg√ļn efecto que un dinosaurio se opusiese a la glaciaci√≥n.

A√ļn quedan muchas industrias por reconvertirse al nuevo entorno. Y entre otras, la m√°s importante, la que sin duda m√°s va a resistirse a los cambios: la pol√≠tica. Esa misma pol√≠tica que no ha dudado en utilizar la red para espiarnos a todos, llegando incluso a infectar nuestros ordenadores, mientras nos dec√≠a que ‚Äúera por nuestra seguridad‚ÄĚ. Esa misma pol√≠tica que tenemos que aniquilar, contra la que nos tenemos que defender.

Veinticinco a√Īos. Y tanto por hacer.

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