La vivienda es el nuevo oro: por qué los precios de las casas no van a dejar de subir

Crecimient_DisertaEl aumento imparable del precio de los¬†pisos¬†en ciudades como Madrid o Barcelona ha hecho correr tantos r√≠os de tinta (digital) que es tentador pensar que solo afecta a los espa√Īoles. Sin embargo, basta con darse una vuelta por medios extranjeros para comprobar que la crisis inmobiliaria afecta a todo el mundo (desarrollado o no desarrollado) y es a√ļn m√°s grave en grandes urbes como Hong Kong,¬†S√≠dney, Vancouver, Melbourne o Los √Āngeles, que encabezan la lista de las ciudades menos asequibles, seg√ļn¬†Demographia. No es casualidad.¬†Richard Florida, autor de ‘La clase creativa’ y famoso experto en urbanismo y sociolog√≠a,¬†mantiene¬†que es¬†una tendencia global con visos de convertirse en cr√≥nica, y que si no se hace nada, ir√° a peor.

Como ya se√Īalase el CEO de BlackRock¬†Laurence D.¬†Fink, las propiedades inmobiliarias son el¬†nuevo oro. ‚ÄúLos dos mejores dep√≥sitos de riqueza internacional hoy son¬†el arte y los apartamentos en Manhattan, en Vancouver o en Londres‚ÄĚ. Esa es la principal raz√≥n por la que los pisos no dejan de subir, sostiene Florida. Porque desde finales de los a√Īos 80, y a√ļn m√°s tras el estallido de la crisis de 2008 y las limitaciones al acceso al cr√©dito, la vivienda se ha ‚Äúfinanciarizado‚ÄĚ. En otras palabras, ha dejado de ser un negocio m√°s o menos local para ascender a nacional y, a continuaci√≥n, a industria global en la que grandes empresas y fondos de inversi√≥n son los principales agentes. Como recuerda el √ļltimo informe de la consultora¬†CBRE¬†para 2018, las adquisiciones empresariales son lo que est√° dando forma al mercado.

Las ciudades cada vez tienen m√°s poder y demanda, pero al mismo tiempo, se han convertido en un valor refugio para los inversores

Es algo semejante a lo que sosten√≠a la soci√≥loga¬†Saskia Sassen, autora de ‘La ciudad global’ ‚Äďque se centraba en la city londinense‚Äď, en una de sus columnas para ‘The Guardian‘. En ella recordaba que la cantidad de dinero destinado por las grandes corporaciones globales al mercado inmobiliario se hab√≠a disparado desde mediados de 2013. La holandesa identificaba diversas tendencias: la existencia de¬†un mercado¬†global¬†de aproximadamente 100 ciudades¬†buenas¬†para invertir¬†(entre las que se encuentra Madrid, con un aumento de un 180%), la destrucci√≥n de antiguos edificios para transformarlos en edificios de oficinas o apartamentos de lujo; los megaproyectos; y el arrinconamiento de las propiedades modestas. En resumen, es cuesti√≥n de tiempo que las grandes compa√Ī√≠as se hagan con el centro de las grandes ciudades.

Siguiendo el consejo de Fink, la vivienda se ha convertido en una inversi√≥n recurrente, lo que ‚Äúha causado¬†una demanda excesiva de pisos de lujo y una escasez¬†de pisos asequibles¬†en muchas ciudades‚ÄĚ. Algo que ha llamado la atenci√≥n de las propias Naciones Unidas, que el a√Īo pasado public√≥ un¬†informe¬†sobre la ‚Äúfinanciarizaci√≥n de la vivienda‚ÄĚ, en el que examinaba los cambios que hab√≠a producido ‚Äúque grandes cantidades de capital global se hayan invertido en la vivienda vista como producto y forma de acumulaci√≥n de riqueza‚ÄĚ, y advert√≠a a los estados que deber√≠an ‚Äúreclamarlo como un bien social y asegurar el derecho humano a vivir con seguridad y dignidad‚ÄĚ. Algo que tambi√©n se refleja en el art√≠culo 47 de la Constituci√≥n espa√Īola, que afirma el derecho de todos los espa√Īoles a una ‚Äúvivienda digna y adecuada‚ÄĚ.

Las ciudades creativas

Al mismo tiempo que los grandes agentes econ√≥micos invierten en vivienda y propiedades inmobiliarias, los ciudadanos se ven obligados a residir en las grandes ciudades por sus oportunidades de empleo y bienestar; la balanza, recuerda Florida, se inclina a favor de los primeros: ‚ÄúEsto crea una tremenda demanda por el terreno, lo que conduce a la competici√≥n y a que los precios suban‚ÄĚ. Como es previsible, esta competencia por la vivienda en pleno resurgir urbano perjudica a las clase trabajadoras y medias, que padece esta¬†‚Äúescasez cr√≥nica de vivienda para los que tienen menos recursos‚ÄĚ.

Un informe de PwC coloca a Madrid como la quinta ciudad con mejores expectativas: ‚ÄúLos alquileres suben y hay posibilidades de crecimiento‚ÄĚ

‚ÄúMientras que a los miembros m√°s aventajados de las clases creativas y profesionales a√ļn les queda suficiente dinero incluso despu√©s de pagar el coste de la vivienda en dichas ciudades, son¬†los¬†miembros peor pagados del sector servicios y de la clase trabajadora¬†los que peor lo tienen, a los que no les que da casi nada para permitirse las necesidades b√°sicas‚ÄĚ. La residencia, por lo tanto, se ha convertido en un caro requisito que devora la mayor cantidad de ingresos. En EEUU, explica Florida, los hogares con una renta inferior a 15.000 d√≥lares gastan m√°s de la mitad de sus ingresos en vivienda. En Espa√Īa, seg√ļn los¬†datos del INE, los madrile√Īos que viven de alquiler llegan a gastar un 40,02% sus ingresos.

Es la paradoja de las grandes ciudades que tambi√©n est√° afectando a Espa√Īa, donde ciudades como Barcelona o Madrid se encarecen a mismo tiempo que se ven como una buena oportunidad de negocio. Resulta significativo el √ļltimo informe de PriceWaterhouseCoopers que recoge las¬†tendencias¬†del mercado europeo, y que se centra ante todo en Madrid (Barcelona est√° m√°s amenazada por el proceso independentista), que asciende en la lista hasta el quinto puesto en las ciudades europeas para invertir: ‚ÄúLos alquileres est√°n subiendo, hay posibilidades de crecimiento y esperanzas de que la ciudad tambi√©n se beneficie del Brexit‚ÄĚ. A diferencia de otros mercados como el de Londres, m√°s maduros y que ya experimentaron esta crisis de la vivienda,¬†a√ļn hay margen para el aumento de la rentabilidad en Madrid.

Florida recuerda al respecto que la situaci√≥n que ya vivieron otras grandes metr√≥polis est√° empezando a llegar a ciudades de menor tama√Īo, pero con gran potencial para los negocios. De ah√≠ que la presente situaci√≥n¬†beneficie a los propietarios por encima de los que viven de alquiler¬†en un entorno de permanente apreciaci√≥n. Hay otro riesgo adicional, se√Īala el c√©lebre urbanista, que es la urbanizaci√≥n sin vivienda, un fen√≥meno que est√° ocurriendo algunos pa√≠ses en v√≠a de desarrollo (pero no solo en ellos) y que hace que, a diferencia de lo que ocurr√≠a en el pasado, las ciudades en crecimiento sean incapaces de dar respuesta a las demandas inmobiliarias de la poblaci√≥n que se traslada del campo a la ciudad y que en algunos lugares no disponen de unas condiciones m√≠nimas de comodidad.

Y ahora, ¬Ņqu√©?

Es parad√≥jico que sea el propio Florida quien se√Īale estos problemas, ya que fue √©l quien precisamente promovi√≥ la aparici√≥n de estas megaciudades para creativos en su c√©lebre ‘Las clases creativas’. Que su tesis ha provocado efectos indeseados lo muestra su √ļltimo¬†ensayo, ‘La nueva crisis urbana’, en el que mantiene que el actual rol de las grandes ciudades¬†incrementa la desigualdad social y est√° acabando con la clase media, acentuando las diferencias entre los m√°s pobres y los m√°s ricos. La crisis inmobiliaria que expulsa a los trabajadores a la periferia es una m√°s de las manifestaciones de esta tendencia, acentuada por la desregulaci√≥n y la privatizaci√≥n de la vivienda.

En opinión de Florida, la tendencia se revertirá si se deja de considerar la vivienda como un producto y se le devuelve la categoría de derecho

¬ŅQu√© han hecho las grandes ciudades para poner l√≠mites a la crisis inmobiliaria? En Europa, financiar la construcci√≥n de nuevas viviendas.¬†Viena, que suele utilizarse como ejemplo positivo, ha frenado la especulaci√≥n¬†apoyando la vivienda de protecci√≥n oficial. Sin embargo, a veces eso no es suficiente. El alcalde de Londres, por ejemplo,¬†ped√≠a ayuda¬†econ√≥mica al gobierno para hacer frente a su crisis inmobiliaria. Al otro lado del Atl√°ntico, surgen alternativas peculiares. El pasado mes, Los √Āngeles¬†anunci√≥¬†una medida en apariencia parad√≥jica: aumentar los impuestos a la construcci√≥n de nueva vivienda con el objetivo de reinvertir dicho dinero en viviendas baratas y financiadas por el ayuntamiento.

¬ŅCu√°l es la soluci√≥n que propone Florida? Para empezar, recordar que la respuesta no puede limitarse a pol√≠ticas a nivel local, como suele ocurrir, pues el problema es global y, como √©l mismo define,¬†‚Äúun ingrediente de la ciudad global del siglo XXI‚ÄĚ. El informe de la ONU anteriormente citado suger√≠a que ‚Äúlos pa√≠ses deben redefinir sus relaciones con los inversores privados y las instituciones financieras internacionales‚ÄĚ, pero eso tan solo ser√≠a una soluci√≥n parcial. Se trata m√°s bien de un problema consustancial a un mundo en vertiginosa urbanizaci√≥n, una tendencia que tan solo puede revertirse si se deja de considerar la vivienda como un producto y se le devuelve¬†la categor√≠a de derecho humano b√°sico.

Fuente: EL Confidencial

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